Igual que en el sueño de la película de Berlanga, "bienvenido Mr. Marshall", el Alcalde lepero, Manuel Andrés González, sueña ya con los "regalos" que la empresa adjudicataria va a hacerle, y en cuestión de horas ha convocado un Pleno Municipal de caracter extraordinario para adjudicar el contrato de gestión del servicio de agua y alcantarillado de Lepe. Sin lugar a dudas, a nuestros gobernantes le han entrado las prisas con respecto a su nueva y alocada idea de privatizar el agua de nuestra ciudad, a pesar de que un juzgado le obligó a detener su salida de la Mancomunidad de Aguas de la Costa, GIAHSA.
Muy mal deben de andar las cosas en la caja municipal para que el popular Alcalde lepero haya sorprendido a propios y extraños convocando con inusitada rapidez un Pleno Extraordinario tras la apertura de los sobres en los que figuraban las empresas privadas que optan a la gestión del agua de Lepe. En este Pleno, el Partido Popular utilizará de nuevo el rodillo de su mayoría absoluta para imponer su decisión de continuar adelante con el proceso de privatización, no sin antes rechazar las alegaciones que a éste habían hecho el PSOE de Lepe y Giahsa.
El millonario caramelo que la empresa Aqualia ofrece a nuestro Alcalde es razón suficiente para pasar por encima de una decisión judicial en la que se paralizaba la salida de Lepe de Giahsa, y por encima de la voluntad de miles de ciudadanos que en ningún momento sabían cuando votaban a este Alcalde que iba a vender a Lepe por unas miserables monedas.
Se entiende que tras los excesos y derroches de los últimos seis años de gobierno popular la caja de Lepe se encuentre vacía, y nos hayamos convertido en la capital de la morosidad por detras de la ciudad de Huelva. Lo que no se entiende es que para paliar esa alocada política de dispendio la opción escogida por el Grupo Popular del Ayuntamiento haya sido vender a su pueblo e hipotecarlo durante 25 años, gesto que hemos querido resumir en el montaje fotográfico que acompaña nuestro artículo.
Por si fuera poco, las nubes de euros que ciegan a nuestros gobernantes les impiden ver el caos que van a crear cediendo la gestión de agua y residuos a una empresa privada y dejándole el resto a una empresa (Giahsa), que va a desaparecer tras fusionarse y crear una nueva Mancomunidad Provincial aplaudida por casi todos los pueblos de Huelva, a la que Lepe no quiere pertenecer.
No contentos con este dislate, además pretenden ceder la gestión del núcleo de Lepe a Aqualia (la empresa que más dinero paga), pero no Islantilla, como si esa zona no perteneciera a nuestro pueblo. Actitud graciosa la de nuestros gobernantes que se embarcan en una guerra contra la vecina Cartaya por un pedazo de término municipal, la Flecha del Rompido, pero se olvida de incluir Islantilla en nuestro término, como si perteneciera a Isla Cristina.
Para redondear tan excelsa faena, Manuel Andrés González sabe que la salida de Giahsa le va a costar a Lepe varios millones de euros, cantidad que se va a concretar dentro de varios años tras la batalla judicial pertinente en la que recurso tras recurso el juez indicará cuántos millones de euros debe pagar nuestro Ayuntamiento, es decir la ciudadanía lepera, a esa empresa; esta cantidad presumiblemente superará con creces la que Aqualia "regala" a nuestro Ayuntamiento, pero claro, ese dinero lo tendremos que pagar cuando Manuel Andrés ya no sea Alcalde, y posiblemente, si se cumplen sus previsiones, se encontrará en Sevilla o Madrid.
Nadie esperaba del representante máximo de Lepe que se presentara a su reelección como Alcalde con un "programa electoral" oculto, algo tan importante como la privatización de un servicio básico no debía haberlo callado durante las elecciones, para que el pueblo pudiera opinar libremente. Parece ser que no tuvo la suficiente valentía como para enseñar las cartas antes de las elecciones, se optó por darle a Lepe una puñalada por la espalda.