viernes, 25 de diciembre de 2009

¿Y AHORA QUÉ?


Los últimos acontecimientos en nuestro pueblo vuelven a darnos la razón a quienes pensamos que tras la privatización del agua de todos hay algo más de lo que se nos dice desde el ayuntamiento.


Tras la paralización judicial del proceso privatizador emprendido por el alcalde lepero D. Manuel Andrés González, nadie ha querido dar la cara para dar las explicaciones oportunas. Quedan muchas preguntas por contestar, y nadie que lo haga.


Todo el trámite emprendido por nuestro alcalde para conseguir dinero con el que tapar los excesos cometidos durante los seis años que lleva saqueando las arcas municipales se ha ido al garete. Toda la planificación encaminada a conseguir dinero al precio que sea y así conseguir llegar con fondos hasta las elecciones del 2011 se ha truncado por el momento.


La acción judicial ha evitado que Aqualia se haga con el control del agua de todos los ciudadanos hasta que se clarifique la legalidad del proceso. Desde el ayuntamiento parecen no querer darse cuenta de este verdadero tirón de orejas, y lo único que se sabe es que dicen no saber nada aún.


Sin embargo, de lo que sí deben saber es del dinero que la empresa Aqualia les ha prestado a cuenta de lo que nos va a cobrar a todos los ciudadanos en el recibo del agua durante los próximos 25 años. El mismo día de la paralización se esperaba el ingreso, y muchos sospechan que el dinero con el que se ha pagado a los trabajadores del ayuntamiento viene de ese ingreso, un dinero que en caso de anulación del proceso privatizador debe devolverse a la empresa.


En unos 8 millones de euros se estima la cantidad que la empresa Aqualia va a adelantar al ayuntamiento durante el próximo año. Un dinero envenenado para los ciudadanos, pero que va a a ser usado para salvar las verguenzas de un alcalde que ha dejado al Ayuntamiento en la más absoluta ruina, y que lejos de afrontar con dignidad y honestidad su nefasta actuación, busca culpables en todos los rincones para intentar seguir engañando a los ciudadnos que en su tiempo le votaron.


Creemos que Lepe merece una explicación, lo que no creemos es que nadie se atreva darla.

viernes, 11 de diciembre de 2009

LA PLAZA DE SAN DIEGO, POR FIN TERMINADA


Lo que parecía no tener fin, por fin se ha concluido.

En la tarde de ayer se inauguró de una vez la Plaza de San Diego. Las obras del Llano, iniciadas a principios del 2009, se han venido eternizando a lo largo de todo el año, con varios meses de parada, sin que nadie desde el ayuntamiento se atreviera a dar la cara ante los vecinos o ante las preguntas de los grupos de la oposición municipal.

Finalmente, en la tarde de ayer se inauguró la citada Plaza. La puesta en escena fue para recordar. Desde media tarde, mientras los ilusionados vecinos se preparaban para organizar una fiesta, se empezó a movilizar a los estómagos más agradecidos para que acudieran al evento con una finalidad ya conocida por su repetición. La llegada del primer edil a la Plaza fue jaleada, como viene siendo habitual, por multitud de estómagos agradecidos que saben a quién deben su bienestar económico actual. Tras el corte de cinta y el discurso, en el que como siempre nuestro Alcalde evitó hablar de la Administración que ha puesto el dinero para las obras (Junta de Andalucía), fueron los vecinos quienes cortésmente aplaudieron al Sr. Alcalde, muchos de ellos aún sin creerse que estuvieran viviendo de una vez el final de las obras.

Tras los discursos, de nuevo fueron los vecinos quienes se encargaron de celebrar el evento, ante la incapacidad del Ayuntamiento de organizar la más mínima celebración, aunque ésta le pueda costar el mismo dinero que se gasta cualquier niño en chuches. Así están las arcas municipales cuando se trata de celebrar algo con los vecinos de Lepe.

La conclusión que obtenemos tras la vista de la Plaza (a pesar de lo deslucida que se encontraba debido a los restos de la celebración), hay que felicitar al técnico que la ha diseñado, pues la aprobación es unánime entre el vecindario. De otra manera hemos de calificar a quienes han gestionado el dinero de la Junta de Andalucía para realizarla. Esta Plaza es el mejor ejemplo de cómo algo que en principio es positivo puede ser del todo reprochable. Que se remodele una plaza y que el dinero no tenga que salir de las vacías arcas del municipio es algo bueno, que nuestro ayuntamiento sea incapaz de gestionar adecuadamente esa obra, que la pare en varias ocasiones, que se esconda cuando le piden explicaciones, y que llegue a cansar a la mayoría de los vecinos, define muy bien la capacidad de nuestros mandatarios municipales. A éstos solo cabe pedirles que no vuelvan a repetir este desastre. Esperemos que cuando se enfrenten a una obra, por pequeña que sea, que se aseguren de que pueden realizarla sin agotar la paciencia del vecindario ni poner en peligro tanto la circulación como la integridad de muchos niños durante tantos meses, del mismo modo que han hecho con esta. Y cuando esto ocurra, que al menos tengan la dignidad de disculparse ante los afectados.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

O NO SABE, O NO SE QUIERE ENTERAR


Tras las últimas declaraciones del alcalde lepero en la radio local, y en su radio amiga, la COPE, podemos extraer una clara conclusión, o este hombre no se entera de lo que está pasando en su pueblo, o prefiere mirar a otro lado y seguir pensando que los ciudadanos de Lepe están atravesando por una etapa de prosperidad como la que disfruta él desde que accedió a su cargo, y sueldo, de Alcalde.

Ayer pudimos escuchar las declaraciones del alcalde lepero, D. Manuel andrés González, en las que no mostraba ningún reparo en hablar de Lepe como la ciudad más vital y próspera de la provincia de Huelva, circunstancia que se dio hace tiempo, pero que tras seis años de su mandato ha cambiado, colocando a Lepe como una de las poblaciones en las que más ha caído el empleo y donde existe una mayor inestabilidad para las empresas.

Parece que nuestro alcalde no ha querido ver las estadísticas en las que se coloca a Lepe como una de las poblaciones en la que la supervivencia de las empresas es más difícil. En nuestra ciudad las posibilidades de que las empresas que hay abiertas actualmente sobrevivan un año es del 58%, es decir, que 4 de cada 10 empresas que hoy vemos tienen una alta probabilidad de desaparecer en un año. Esta estadística sitúa a Lepe la tercera ciudad por la cola en toda la provincia de Huelva, en lo que a vitalidad de las empresas se refiere.

Esta trágica clasificación se debe a la estacionalidad del turismo, esa estacionalidad que el alcalde presume de estar haciendo desaparecer con medidas brillantes que aún estamos por conocer. Es precisamente dentro del sector servicios donde encontramos la mayor bolsa de desempleo en Lepe, con unos 1152 desempleados, lo que deja bien claro la nefasta labor que desempeña la concejal de turno, por mucho que se empeñe en hablar de todo lo que está consiguiendo para desestacionalizar el turismo en nuestra ciudad.

También el resto de las cifras del paro en Lepe, lejos de hacer sonrojar a nuestro primer edil, son ignoradas, especialmente a la hora de acometer políticas de empleo, tal y como ha demostrado con los 4 millones de euros que hemos recibido del Gobierno central y que el Alcalde ha decidido “invertir” en un nuevo estadio de fútbol que da trabajo a cerca de 80 personas (algunas eso sí muy cercanas a una Teniente de Alcalde), sin que tengamos claro si ese estadio llegará a ser utilizado por nuestros jugadores y niños (la cantera de nuestro equipo), o será usada exclusivamente por una empresa británica que pretende hacer caja mediante el traspaso de jugadores.

A más de uno, si tuviera vergüenza, se le caerían los palos del sombrajo por haber malgastado esa importante cantidad de dinero con la que podría, por ejemplo, haber puesto en marcha obras de mejora en el municipio dando trabajo a casi un 80% de los trabajadores parados del sector de la construcción en nuestro pueblo.

Si a los más de cuatro millones recibidos del Gobierno Central le sumamos los 2.707.000 € que va a recibir del nuevo Plan E y los fondos de la Junta de Andalucía, nos encontramos que nunca había recibido nuestro pueblo tanto dinero sin que se vean los beneficios.

Con todo este conjunto de actitudes, parece estar cada vez más claro que las puñaladas a nuestra ciudad vienen directas desde el despacho de nuestro popular alcalde, más interesado en su batalla política provincial que en nuestra ciudad, y que la crisis en la que nos vemos sumidos en Lepe tiene un nombre, Manuel Andrés González, y una cara, la de nuestro derrochador alcalde, que ha hecho que Lepe atraviese este momento de crisis nacional e internacional sin dinero y sin ideas, todo gracias a su política de derroche y endeudamiento desde que accedió al poder en el año 2003.